En el arte de redoblar el tambor hay grandes artífices. Se debe tener una excelente muñeca y depurar la técnica con los años de una tradición que se inicia ya desde la cuna.
D. Juan Miguel Valor Piqueras, con su sonido, nos ha devuelto al año 1990, a cien marchas, mil historias distintas vividas a lo largo de muchos años.
Comienza su andadura allá por 1987 con una banda independiente que no pertenecía a ninguna Cofradía hasta que en 2002 se integra con la Hermandad de la Vera - Cruz y Nuestra Señora de la Soledad de la localidad de Puertollano
“El caja” de la fotografía, serio, recto, elegante y con uniforme reluciente nos devuelve a aquellas procesiones de Viernes Santo de hace algo más de 20 años. Acompañaron a la procesión del Santo Entierro en los años 1990, 1991, 1992, 1993, 1994 y 1999. Los que nacieron antes de los ochenta, sin duda, aún le recuerdan.
En aquellos años no había “Certámenes” como tal, eran “concursos” en los que Juan Miguel sumó hasta 12 premios.
Sigue impresionando.
Juan Miguel Valor Piqueras (Puertollano) 2013
Este año 2013, en Puertollano, además de escucharle tocar la caja, varias personas tuvimos ocasión de intercambiar unas palabras con él. Y unido a su recuerdo, inevitablemente vino a la memoria de los tertulianos algunos aspectos de las nuevas tendencias que venimos adaptando.
En ese sentido, otro señor con una vida musical paralela a la de Juan Miguel es Jesús Carlos Romero Santos y por todos es conocido en Infantes como “El Cuco”.
“El Cuco”, un clásico en la Semana Santa de Infantes, con trayectoria similar al anterior, coge la caja y con él, el sonido aumenta poco a poco hasta acoplarse al nivel del resto del grupo, y a partir de entonces, redobla con el corazón, mirando de frente y escuchando como se pierde el toque en medio de las estrellas.
Lo demás, como ha confesado en alguna ocasión, son meras anécdotas técnicas y adaptaciones de otras tendencias.
Jesús Carlos Romero Santos (Vva. Infantes) 1987
Comenzó a tocar en el año 1977, y al igual que el anterior era el caja de las “bandas de armaos” que se formaban en la localidad.
En 1999 coge el timón junto a otros compañeros para un proyecto más estable y duradero que todavía se mantiene en el tiempo. Proyecto que sufre una transformación pasando de ser Banda de Cornetas y Tambores a Agrupación Musical.
Jesús Carlos Romero Santos (Vva. Infantes) 2010
Es entonces cuando la caja se toca más suave, más depurada, a la vez que pierde protagonismo por sí sola en favor de la música viento metal, pero adquiere una doble dificultad al tener que llevar el ritmo de un grueso de canción con más cuerpo musical (más cortes, cambios de ritmo, caja china y distintos toques y redobles a los del anterior estilo).
A sus espaldas quedan todos esos años de ensayos enseñando la técnica de la percusión a decenas de chavales, a los que hoy en día los mira orgulloso de un trabajo bien hecho.
Eso sí, las nuevas modas de colocación del tambor ó la caja, desafían la naturalidad..... porque, horizontal u oblicua, el instrumento siempre debe colocarse a la altura de la cintura que es, indudablemente, la posición más cómoda para el músico.
En este año 2013 los dos protagonistas de este artículo coincidieron en un certamen donde recordaron viejos tiempos y entre ellos decían lo de aquél refrán: “Cualquier tiempo pasado fue mejor, por lo menos, para la colocación de la caja”.
LA TÉCNICA “DEL CAJA”
¿cómo se pone la caja?, ¿cómo se coge el palo (baqueta)? siempre lo mismo: un poco más alto, un poco más inclinado, este dedo por aquí, este por allá. ¡Nada de eso es importante!
El grupo de tambores está formado, y tú, redoblando, viéndolo todo, debes quedar rodeado del resto de tambores.
Parece sencillo. Pero es difícil de explicar y aún cuesta más de entender. Todos los años, a los nuevos y a los que no son tan nuevos, hay que repetírselo varias veces.
Son palabras que se escuchan con agrado, como viejas historias del abuelo, pero cuesta tiempo que calen, que se entiendan. Cuesta menos aprender a redoblar que, algo tan sencillo, como que tocar la caja, el tambor u otro instrumento de percusión es rezar.
Lo importante no es cómo se toca, sino por qué se toca. Y en ese punto es cuando se entiende porque resulta tan sencillo tocarlo a algunas personas. Ellos, al cabo de muchos años, cuando dan paso a nuevas generaciones, pueden seguir rezando con el tambor sin llevarlo puesto.
Únicamente hay que ponerse al lado de la banda, sentir su rítmico sonido vibrando en su cuerpo. Volverse a mirar el Paso para ver, nuevamente, nuestras imágenes caminando por las calles y tararear lentamente la marcha con el corazón.
DENOMINACIÓN, CARACTERÍSTICAS, FORMA DE TOCARLA
La caja, caja clara, tarola o redoblante es un instrumento de percusión de sonido indeterminado. Es un tambor, usualmente de poca altura, con hebras llamadas bordones dispuestas diametralmente en la membrana inferior, las cuales le proporcionan su característico timbre más estridente y metálico que el del tambor común. Se compone de casco, parches y bordonero.
El cilindro recto se llama casco. Las bases del casco son dos membranas llamadas parches. Éstos están sujetos a unos aros interiores a los bordes y se tensan mediante otros aros exteriores y unos tensores. Los aros son generalmente metálicos, aunque también existen variedades en madera. En contacto con el parche inferior se encuentra el bordonero, también denominado bordonera o entorchado, que no es más que el conjunto de hilos (bordones) que recorren de lado a lado el casco. Estos vibran conjuntamente con el parche inferior al batir el superior, lo cual le confiere al instrumento su timbre y sonido distintivos, con una especie de zumbido.
Es imprescindible como instrumento integrante, especialmente para marcar el ritmo. Se suele llevar en dos posiciones:
Inclinado, agarre de baquetas tradicional:
Colgando la caja con una correa al hombro, tal que el instrumento queda inclinado sobre la cintura. El agarre de baquetas ha de ser tradicional. Como el tambor va en posición oblicua, la baqueta de la mano izquierda se sostiene únicamente con los dedos índice y pulgar, lo cual resulta más cómodo al tocar con el instrumento ladeado.
Jesús Carlos Romero Santos (Vva. Infantes) 1986
Horizontal, agarre de baquetas paralelo:
Colgando de la misma forma que el anterior ó con arnés cruzado descansando a la altura de la cintura. El agarre de baquetas debe ser en paralelo. En esta posición las dos baquetas se sostienen de la misma manera, con la baqueta sujetada por los dedos pulgar e índice, y descansando en los demás dedos.
En cualquier caso debe quedar a la altura de la cintura y lo más cómodo posible para no forzar la muñeca.
Juan Miguel Valor Piqueras (Puertollano) 2013
Publicado: A.M. NTRA. SRA. DE LA SOLEDAD Y SANTO SEPULCRO
Fuentes:
- Juan Miguel Valor Piqueras
- Jesús Carlos Romero Santos
- Angel Valentín Campos Pavón
- Wikipedia y otros enlaces web